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Retrato de Marc-Antoine Custaud - Universidad Angers

Retrato de Marc-Antoine Custaud

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MARC-ANTOINE CUSTAUD, PROFESOR-INVESTIGADOR EN BIOLOGÍA VASCULAR

 

“Analizo los impactos del medio ambiente espacial en el sistema vascular”

 

¿Cómo adaptar el ser humano al ámbito espacial? Esto es un tema de investigación más bien poco común. Atraído desde el principio de sus estudios por la fisiología, Marc-Antoine Custaud se interesó al dominio espacial, un poco por casualidad, mientras hacía prácticas en la Facultad de Medicina en Lyon. Todavía tan apasionado, es hoy  profesor-investigador en el seno del laboratorio BNVI (Biología neurovascular integrada – ver su sitio Internet), y trabaja en colaboración con el CNES (Centro Nacional de estudios espaciales).


Aplicaciones espaciales y terrestres

El cuerpo humano es completamente formado por la gravedad. Sólo basta suprimirla, como cuando los astronautas viajan en el espacio, para darse cuenta de que todas las funciones del cuerpo dependen de ella: el equilibrio, el sistema osteo muscular, el sistema cardiovascular y hasta la regulación térmica. Así, para conocer mejor los efectos de la ingravidez en el sistema cardiovascular, el investigador intenta reproducir en Tierra las condiciones espaciales. Marc-Antoine Custaud trabaja con astronautas rusos y chinos, al servicio de una aproximación implicada, con el fin de ayudarles a prepararse a los vuelos espaciales, pero también a minimizar los efectos nefastos para sus cuerpos. A contrario, sus trabajos permiten conocer mejor las consecuencias de la gravedad terrestre sobre los humanos.

Simulaciones terrestres

El investigador notó que moverse en ingravidez equivale paradójicamente a una inactividad física muy importante, ella misma está al origen de problemas cardiovasculares, de amiotrofia (disminución del volumen de músculos), de osteoporosis y de decalcificación (baja de la cantidad de calcio en los huesos). En Tierra, existen dos modelos que ponen el cuerpo humano en una situación de “no gravedad”: el vuelo parabólico y la estancia en cama. Algunas maniobras aéreas permiten de hecho obtener hasta 22 segundos de ingravidez, durante las cuales los científicos realizan tests. Estos aviones alternan subidas y bajadas espaciadas de cortos descansillos. En este modelo, la duración de microgravedad es bastante reducida.

El otro método usado con frecuencia por el científico es la estancia en cama de sujetos sanos durante 7 días hasta varias semanas, a 0º o -6º de ángulo. Esta posición induce una inactividad física y desplazamiento de líquidos hacia la parte superior del cuerpo. Esta simulación la organizan el MEDES (Instituto de medicina y de fisiología espacial) y el CNES en Tolosa. Marc-Antoine Custaud y su equipo practican análisis en esos voluntarios para estudiar el sistema  cardiovascular y en particular los pequeños vasos sanguíneos con la técnica del láser “Doppler”, que mide la velocidad de la sangre.

La buena salud rima con la gravedad

Conclusión de estos experimentos, el sistema cardiovascular necesita ser estimulado para seguir reactivo: ponerse en pie, hacer esfuerzo físico regularmente. Trastornos aparecen tras unos días de estancia en cama consecutivos: como perturbaciones de la presión sanguínea que engendran síncopes.

Para los astronautas, los “efectos segundarios” de la ausencia de gravedad, la mayor parte reversibles (salvo para la decalcificación), implican una reeducación al regresar en Tierra. Hay que contar una decena de días de “recuperación” para sus sistemas cardiovascular. Un progreso recién para el seguimiento médico de los astronautas: el equipo de Marc-Antoine Custaud participó con el CNES y el CHU de Angers a la elaboración de “CardioMed”, un aparato de seguimiento médico cardiovascular usado por los cosmonautas ellos mismos en el espacio. El científico, por haber participado a vuelos parabólicos y conocer las consecuencias de la ingravidez sobre el organismo, no está celoso de los astronautas y prefiere observarlos los pies en tierra firme.

 

Contacto: Marc-Antoine Custaud (marc-antoine.cutaud @ univ-angers.fr) – UFR Ciencias Medicales  Laboratorio de Biología Neurovascular integrada (BNVI) – UMR CNRS 6214 / INSERM 771