Saltar al contenidoSaltar al menúSaltar a la busquedaSaltar a la lista de las actualidades

Ana Maria Shua - Universidad Angers

Ana Maria Shua

  • Compartir la página en redes sociales
  • Envia esta página por correo electrónico

    Send by mail


    Separated by coma
  • Imprimir esta página
  • Comentar esta página

    Entrevista con Ana María Shua, escritora argentina

    Ana Maria Shua

    Ana María Shua, escribe cuentos, novelas y literatura infantil y juvenil.  Sus microficciones le han dado prestigio internacional. Una microficción es un texto narrativo que tiene entre una y veinticinco líneas. El profesor Raúl Caplán, del Departamento de Español de la Facultad de Letras, Lenguas y Ciencias Humanas, la invitó a compartir su experiencia durante una conferencia el martes 15 de mayo. Entrevista con la autora argentina.

    ¿Cómo llegó a escribir microficciones?

    Mi interés por las microficciones fue primero como lectora. Leí mucho a Jorge Luis Borges y a Julio Cortázar, dos autores argentinos precursores del género. También me interesó la microficción europea: Kafka, Apollinaire, Henri Michaux.  Luego descubrí la revista mexicana El cuento que publicaba muchas microficciones en aquel entonces. Escribí mis primeras microficciones para dicha revista. Después continué y en España me “descubrieron” y ensalzaron como una representante del género.

    Escribir microficciones siempre fue para mí algo natural. Es quizás por esa razón que durante 15 años fui redactora publicitaria. La creación de eslóganes cortos y que dan en el blanco se acerca a la escritura microficcional.

    Tiene usted escritos 5 livros de microficciones : ¿qué es lo que le atrae en esta escritura?

    Me gusta contar un máximo de cosas con un mínimo de palabras. Es un desafío agradable el de sintetizar hasta tal punto. Gracias a ese trabajo mental, cada palabra adquiere un peso especial. La microficción me permite combinar narración y poesía.

    ¿De qué manera trabaja?

    Escribo 3 a 4 horas diarias, ¡salvo durante las vacaciones! La microficción nace de ese modo. Nunca redacto un texto largo que luego reduzco. Después de haber escrito una microficción, vuelvo a trabajar en ella todos los días, corrigiendo una coma, una palabra. Un libro de microficciones exige tres años de trabajo. Sé que un libro está terminado cuando las mismas ideas me vienen a la mente. Después de esto, me detengo por algunos años, pues necesito cambiarme las ideas, renovarme. Siempre estoy escribiendo varias obras al mismo tiempo. Actualmente preparo una novela, un libro para niños y una antología de cuentos populares sobre la imagen de la mujer en el mundo. Mi experiencia en la publicidad me enseñó a escribir todo el tiempo, aun cuando la inspiración no viene. En esos casos me adapto, dedicándome por ejemplo a la reescritura de cuentos populares.

    Thérèse Rosset y Raúl Caplan

    *
    *
    *